Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle: «¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil, clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos, con un ruego común: «¡Quédate hermano!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar...
Durante la guerra de la Triple Alianza: el 19 de febrero de 1868 la escuadra imperial brasileña forzó el paso de Humaitá, hecho que debilitó la defensa paraguaya y precipitó la evacuación de Asunción.
El 22 de febrero de 1868, el vicepresidente Francisco Sánchez declaró a Asunción “punto militar” y ordenó su evacuación total.
Ese mismo día, mediante orden del escribano de Gobierno y Hacienda, Vicente Valle, se designó al Partido de Luque como sede provisoria del Gobierno.
En cuestión de horas, la población asuncena inició un dramático éxodo. Las calles se transformaron en un interminable desfile de familias cargando atados rumbo al camino de la Recoleta, con destino final Luque.
Gobernantes, diplomáticos, comerciantes, extranjeros, humildes capitalinos y las gloriosas residentas partieron en tren, en caravanas de carretas, a caballo o a pie. En menos de 24 horas, Asunción quedó prácticamente desocupada.
Llegaron a Luque también figuras vinculadas al entorno del Mariscal Francisco Solano López, como su madre Juana Pabla Carrillo, sus hijas Inocencia y Rafaela, además de Madame Lynch y Panchita Garmendia. El propio López ordenó trasladar muebles, valores y el archivo nacional hacia Luque.
Espacios que hoy son emblemáticos, como las plazas Mariscal López y General Aquino, el patio de la Iglesia Virgen del Rosario y otros predios históricos, fueron ocupados por los evacuados.
Luque dejó de ser un pueblo silencioso para convertirse en el epicentro político del Paraguay hasta el 7 de diciembre de 1868, cuando la capital provisoria fue trasladada a Piribebuy.
REFERENCIAS
Archivo Nacional de Asunción. Bando que declara a Asunción como punto militar y ordena su evacuación inmediata.
Hoy se sentó a mi lado, y aunque no era su intención, fue cediendo al sueño y se recostó por mí. Me sentí fuerte, refugio, importante. Quien me miraba solo me veía reflejarla. Que alegría cruzar la ciudad de esa manera, con ella, tan única en la madrugada.
Hasta las luces
se veían diferentes,
y el sol no asomaba sobre los edificios,
dormía también en su mirada.
Nunca antes fue tan feliz una ventana de colectivo.