jueves, 19 de febrero de 2026

Madrugada

Hoy se sentó a mi lado,
y aunque no era su intención,
fue cediendo al sueño y
se recostó por mí.
Me sentí fuerte,
refugio, importante.
Quien me miraba 
solo me veía reflejarla.
Que alegría
cruzar la ciudad de esa manera,
con ella,
tan única en la madrugada.
Hasta las luces
se veían diferentes,
y el sol no asomaba sobre los edificios,
dormía también en su mirada.

Nunca antes
fue tan feliz
una ventana de colectivo.