martes, 31 de marzo de 2026

Mimesis

Mi hija
no quería matar a una araña
que hizo su nido
entre los manubrios de su bicicleta.

Por dos semanas
ella esperó
hasta que se fue sola.

Si deshaces la telaraña, le dije
se dará cuenta
que ésta no es su casa
y podrás irte en bicicleta.

Dijo, así es como los demás
se convierten en refugiados, ¿verdad?

Fady Joudah
Tomado del sitio "periódico de poesía"

Masa

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...

César Vallejo
(Perú, 1892 - 1938)